Autoconcepto.- Es el concepto o idea, imagen que uno realiza
sobre sí mismo a partir no sólo de lo que ve en el espejo, sino también de un
sinfín de variables que se suman para completar esa imagen. El autoconcepto de
una persona es siempre el resultado de un gran número de elementos tales como:
ü apariencia física
ü capacidades
ü historia
ü contexto familiar
ü éxitos y fracasos
ü ambiente en el cual
esa persona fue criada
ü
ambiente social, etc.
Todas las personas
tienen un autoconcepto o imagen de sí mismas, pudiendo ser en algunas de ellas
muy elevado y en otras muy bajo. Claro está, esto dependerá de todos esos
elementos mencionados y de su combinación única y peculiar.
Empatía.- La empatía es la capacidad psicológica o
cognitiva de sentir o percibir lo que otra persona sentiría si estuviera en la
misma situación vivida por esa persona. Viene de un término griego que
significa "emocionado". Consiste en intentar comprender los
sentimientos y emociones, intentando experimentar de forma objetiva y racional
lo que siente otro individuo.
Esta es la habilidad
de 'sentir con los demás', de experimentar las emociones de los otros como si
fuesen propias.
Cuando desarrollamos
la empatía (la cuarta de las habilidades prácticas de la Inteligencia
Emocional) las emociones de los demás resuenan en nosotros. Sentimos cuáles son
los sentimientos del otro, cuán fuertes son y qué cosas los provocan. Esto es
difícil para algunas personas, pero en cambio, para otras, es tan sencillo que
pueden leer los sentimientos tal como si se tratase de un libro.
Emoción.- es un vocablo latino, proveniente de “emotionis” que
significa un impulso conducente a la acción. Es un estado anímico que surge por
alguna impresión sensorial, o la aparición en la mente de ideas o recuerdos que
dan lugar a una conmoción orgánica, que generan alteraciones en los gestos,
expresiones, en la atención, y con respecto a las acciones, pueden ser
paralizantes o en muchos casos ocasionar conductas agresivas.
Autonomía.- La autonomía de una persona es
la capacidad o condición de desarrollar tareas de una manera independiente.
Significa
por lo tanto ausencia de dependencia, de lazos y presiones para ejercitar las
ideas, pensamientos o acciones. Es lo contrario de la dependencia.
REFERENCIAS
DIETRICH, G., «Psicología general del counseling», Barcelona,
Herder, 1986.
Hola Lucía y Mónica. Bien por compartir las definiciones, les sugiero que revisen varios autores para poder realizar un mejor análisis de estos conceptos.
ResponderBorrar